Sesión individual

Precio de la inscripción

50,00 

En una sesión individual se busca crear un espacio para que puedas abrirte a experimentar en tu propia intimidad aquello que tu corazón anhela liberar, expandir, sanar… en un encuentro de cuidado y respeto hacia tu más íntima verdad. Este es el espacio para vivirte sin ningún juicio y poder descubrir todo aquello que hay en ti más allá de lo que percibes.

¿Qué se hace en una sesión individual de Tantra?

El Tantra consiste en un camino intelectual en el que el cuerpo no se divide del espíritu. El Tantra entiende la dualidad como el roce que genera la vida: luz-oscuridad, hombre-mujer, sexo-espíritu. Cuando esta dualidad deja de provocar conflicto, la vida se convierte en una celebración. 

En una sesión individual de Tantra se busca traer consciencia al fluir de la energía vital por tu cuerpo. Se busca habitar tanto el cuerpo físico como emocional, poder liberar las emociones y tensiones guardadas para poder recuperar la inocente sensualidad del cuerpo como el templo de tu amor.

A través de una sesión individual de Tantra se busca abrir la capacidad respiratoria, la relajación del diafragma y de la zona pélvica, la toma de consciencia de tu relación con el cuerpo y las creencias que bloquean la vitalidad y gozo de la vida. Las técnicas que se exploran en una sesión individual de Tantra incluyen la sanación sexual y la emocional, además de descubrir los pensamientos y creencias que bloquean al cuerpo y a su energía vital y sexual, cuestionándola y librándola de su carga emocional. Todo esto requiere confianza y relajación, algo que solo puede dar el amor que lo es todo. 

En una sesión individual de Tantra serás tratado con absoluto amor y respeto, guiándote y dándote pautas para aprender a dirigir tu energía del sexo al corazón y a todo tu ser. Aprenderás a meditar en tu cuerpo como templo y a poder canalizar tu energía sexual, emocional y espiritual para reconocer la plenitud de todo tu ser.

Forma de trabajo de una sesión individual

Eres única/o, depende de como vengas  y el tema que traigas haremos diferentes tipos de trabajo que pueden ir desde lo más físico a lo más meditativo o energético. Se buscará el acompañamiento en lo que sea para ti la mejor forma de emprender esta experiencia.

«Es a través de la consciencia que encontramos el camino hacia la paz en el encuentro interior».

Duración de una sesión individual de Tantra

Una sesión individual de Tantra suele durar entre una hora y hora y media. Puede realizarse en persona u online. 

Experiencias de personas que han venido a una sesión individual

  • Anónima:

«Un susurro, una caricia,

un abrazo que calma,

entrega,

calor en el corazón,

una brisa en el oído,

una mano que acompaña,

un estar ahí en silencio

una mirada profunda.

Un viaje sin retorno,

nunca en solitario,

un volver a mi niñez

para arreglar lo que estaba roto.

Acunar a la que fui

aceptarla, entenderla y quererla

como parte de lo que ahora soy.

Ayudar desde el corazón,

con naturalidad y amor,

un dejarse fluir,

con sencillez,

para que las puertas se fueran abriendo,

y mirar, sin más, lo que iba sucediendo.

Contigo se ensancha el corazón,

se hace más grande y compasivo.

Contigo el tiempo se detiene

y sólo importa el presente.

Respiras, te sientes escuchada,

respiras…

Caminas en compañía

y te das cuenta de lo sencilla

que puede ser la vida.

Gracias por todo».

  • Anónima: «A lo largo de mi vida, he aprendido a escuchar y cuidar a otras personas. A ser consciente y crítica socialmente, observadora y atenta a las necesidades de mi entorno. He aprendido a ser independiente y a no creer en príncipes azules, a soñar en un mundo mejor y a confiar en el potencial de las personas solo por existir.

Sin apenas enterarme, aprendí también a refugiarme en todo ello para esconderme de mí misma. Y, así, conseguí instrumentalizar mi cuerpo como un baúl de recuerdos, como el muro donde mueren todas las lamentaciones y, sin ser atendidas, pasan a formar parte de los cimientos. De pronto, todo ese entresijo de ideas sobre mi, el mundo o mi misión en él, se habían convertido en «YO».

Sin embargo, era yo quien, realmente, debía encajar ahí y, a poder ser, sin seguir muriendo en el intento… Así que, cuando me di el suficiente valor como para invertir tiempo en mi, me topé con una realidad desconocida: era yo de verdad, con mis vergüenzas, mis miedos y poderes, con mis ganas o desganas, mis necesidades, mis dolores o deseos… Era mi cuerpo, su memoria y la mía, las contradicciones, los sueños… Era yo, un corazón escondido entre creencias y pieles.

Ha sido precioso encontrarme y  conocerme. Ahora me reconozco en mi. Sé que puedo ser vulnerable y que, ahí, estaré siendo poderosa de verdad. Que merezco ser cuidada, sentir placer o confiar en mí y en mi criterio. Ahora sé que tengo tanta energía dentro que cuando muera seré gigante.

Y aunque me queda mucho por aprender todavía, tanto de mi misma, como de las estrategias para gestionar esa consciencia, ya no puedo escaparme más, ahora (me) siento y eso me da la posibilidad vivirme».

  • Anónima: «No recuerdo muy bien el primer día que comencé las sesiones pero han sido uno de los mejores regalos que me ha hecho la vida, has sido La Luz que necesitaba en medio de tanta oscuridad. Gracias por ver en mi lo que sea que vieses para querer acompañarme, gracias por brindarme tu tiempo, tus palabras, tu escucha y tu energía. Gracias por no juzgar lo que soy y enseñarme a que tampoco yo debo hacerlo.

Ahora puedo vivir mi tristeza sin sentir que estoy haciendo las cosas mal, puedo mirarme al espejo y quererme cada día más, puedo escucharme cuando más lo necesito, vivir mi vida y tomar mis decisiones aunque no les gusten a todos, pudo disfrutar de mí, de mi pareja y de todo lo bueno y malo que me rodea. Puedo dejar de intentar ser perfecta y créeme que aunque parezca esto una tontería, me está dando la vida. Siento esto como el comienzo de una etapa para la que ahora tengo herramientas para vivirla».