Sobre el Tantra

Hoy en día existen a lo largo de todo el mundo una gran variedad de Tantras que forman un colorido
de enseñanzas rico y diverso. Todos ellos se basan en el despertar de la consciencia, la iluminación, nirvana, shamadi…
Al igual que otras muchas lineas de conocimiento oriental y ya podemos decir hoy en día occidental, se basa en la idea de la unidad, es decir, que formamos parte de un todo al que a través de la consciencia podemos acceder como parte misma de nuestra esencia.

¿Entonces en qué se diferencia del resto de líneas o corrientes místicas?
El Tantra nos dice: Si formas parte de esta unidad, ¿Qué quieres buscar? ¡Ya eres unidad! Es por ello que el tantra no es un camino de técnicas para alcanzar ningún lugar. El tantra es un reconocimiento de lo que ya eres.

Llegados a este punto desde la visión dualista (que se cree el individuo separado del mundo) se ve en la línea del tiempo a los individuos en un proceso de evolución hacia la consciencia haciendo ya una diferencia entre lo que se es y lo que se llegará a ser.

Lo que uno es, el mundo se denomina Samsara y lo que puede ser, lo supremo, lo oculto que puede manifestarse denominado Moksa. Para el tantra no hay diferencia entre ambas, simplemente son dos dimensiones de una misma existencia. Lo oculto que puede manifestarse en ti está aquí y ahora, simplemente tú no lo puedes ver porque todavía tienes los ojos cerrados, sin embargo eso no significa que eso no exista aquí y ahora en ti. Eres lo que eres y todo tu potencial aquí y ahora.

El tantra es un camino de aceptación total de lo que uno es. Así cuando uno se libera de todas las cargas de lo que pudo haber sido, de lo que fue, de lo que posiblemente será, entra en un espacio de confianza con lo que acontece y comienza a ver la realidad a través de sí mismo, aceptando incluso sus propias limitaciones. Esta confianza en que estás donde tienes que estar, abre la posibilidad a que surja en ti lo que tenga que surgir, te entregas a tu propio destino en un estado de paz y confianza suprema. Ya no hay nadie que quiera llegar a ningún lugar, eres una manifestación de la vida misma actuando a través de ti convirtiendo tu vida en pura dicha, en alegría de SER.

EL TANTRA Y EL CUERPO

Para el tantra, el cuerpo es el Templo a través del cual tienes la experiencia en este mundo. Es por ello que, lejos de condenarlo a lo mundano, se eleva en su totalidad hasta el concepto de lo sagrado. Es en el cuerpo donde vives esta experiencia de vida. Este cuerpo es una magnífica herramienta de autoconocimiento, es el pedazo de universo que tienes más a mano y como decía un maestro Tántrico, conoce tu cuerpo y conocerás la eternidad. Es hora en este siglo XXI de responsabilizarnos conscientemente de él, de aceptar la vivencia limitada y a su vez expansiva que supone habitar tu propio cuerpo.

¿Te has sentido en tu cuerpo alguna vez sin exigirle nada a cambio? ¿Simplemente sintiéndolo como lo sientes?. Respira dentro de tu cuerpo y en cada respiración ve profundizando más y más en esa sensación que supone para ti el habitar tu propio cuerpo. Respira y permite que cada músculo se relaje para ser sin esfuerzos. Respira y en cada respiración afloja cualquier tensión que te impida vivirte ahora.

Permítete abandonarte a tu propio cuerpo y como una flor que se abre, sin mayor esfuerzo que el de respirar despierto, se despertará en ti la delicadeza que supone estar viva/o, sintiendo el aroma de tu propia vida en cada poro de tu piel, en cada célula de tu cuerpo. Te conviertes en vida, en la fuente de la vida misma. Ya no hay nadie que juzgue este instante, tu cuerpo está relajado y tu eres la sensación de vida. La vida entonces se convierte en una sensación sublime, a flor de piel vives la vida con la intensidad de lo pequeño, de lo sutil, del sentir del último pelo de la pluma que acaricia tu piel.

Abrirte a tu cuerpo es abrirte a tu propia vida desde la dicha de ser vivida.
Madhur

TANTRA Y SEXUALIDAD

Al surgir esta línea mística en la que no tienes que irte a un monasterio o a una cueva en el monte para iluminarte sino que lo puedes hacer aquí en la vida, se separa del resto de linajes espirituales ya que defiende el mundo como parte del todo, de lo divino. Ya no condena a través de la moral lo mundano. Si todo forma parte de la unidad, ¿Por qué tengo que huir de lo mundano para alcanzar la paz? Es en este punto en el que se habla de los placeres, del comer, del beber, de la sexualidad… Todo es una oportunidad para descubrir en ti la esencia que está debajo de todo.

En la actualidad, simplemente se toma el hecho de que somos seres sexuados (hombres y mujeres) y sexuales (sentimos atracción hacia otros seres como parte misma de nuestra naturaleza) para poder abrazarnos en totalidad. ¿Qué significa esto? Que el Tantra no hace diferenciación entre lo bueno y lo mano, es así que no trata de trascender tu naturaleza animal para llegar a la divina.

¿Esto en la práctica en qué se traduce?
En que cualquier cosa que vivas es bienvenida. En otras vías, se anima a trascender según que partes de uno mismo (suelen coincidir con las emociones incomodas), tales como los celos, la ira, el odio, enfado, envidia… Esto genera una separación con tu propia realidad presente ya que si estás sintiéndolos, ¿a donde te lleva negarlo? Nuevamente a vivir una separación entre lo que eres y lo que te gustaría ser.

Acepta amorosamente con compasión (amor hacia el corazón que sufre) todo aquello que se manifiesta en ti, ya que es la manera de seguir el hilo a través de la presencia a la consciencia, ya sea un ataque de celos, puro amor, ganas de tener sexo con alguien o ganas de separarte de alguien. Si está ocurriendo, ábrete a ver la vida a través de esa experiencia.

Al igual que las emociones “incomodas” el sexo ha sido apartado, escondido y condenado. Para el tantra es parte de nuestra realidad de vida como seres humanos y una maravillosa experiencia para descubrirnos en el camino de aceptación de nuestra totalidad. Lo que sucede es que así como en el Yoga, ha llegado a occidente el hatha Yoga (Yoga del cuerpo) a través de posturas corporales y en muchas ocasiones se ha olvidado la esencia misma de dichas enseñanzas, el Tantra ha llegado a occidente a través de lo sexual. El sexo para el Tantra es otra más de las fuerzas que suceden en la vida humana a través de la cual se puede llegar a conocer la esencia misma. De hecho en el Vighyan Bhairav Tantra: Libro en el que se proponen 112 meditaciones para alcanzar la iluminación, apenas seis son referidas a la unión sexual.

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